El entramado urbano de Tiedra cuenta con excelentes ejemplos de arquitectura popular en la que se combina la mampostería de piedra caliza con el adobe y tapial de las zonas superiores. Desde finales del siglo XIX surgió una nueva arquitectura basada en el ladrillo que pretendía alejarse de la arquitectura tradicional. Prueba de ello son algunas excelentes casonas de perfil burgués.
Por otro lado, la mayor parte de las viviendas tiedranas poseen bodega, recuerdo de la antigua dedicación del pueblo a la producción de vino. Se pueden detectar por las zarzeras, unos vanos a ras de suelo desde donde se echaba la uva para su prensado y que permitía la oxigenación de la propia bodega cuando la uva estaba fermentando.
Otras construcciones de interés son los antiguos lavaderos (1959), cuya construcción evitó que las mujeres tuvieran que ir a lavar la ropa a fuentes más alejadas (ver Ruta de las Fuentes); el Matadero (1890) en las afueras de la localidad, como imponía la normativa; el viejo cuartel de la Guardia Civil (1899), que posibilitó que los guardias abandonasen su tradicional estancia en la hospedería de la ermita; la Casa Priorato, impresionante casona que pertenecía al monasterio de la Santa Espina y desde la que se administraban las propiedades en Tiedra y su entorno; las antiguas escuelas, levantadas en 1929 sobre los cimientos de la iglesia de Santa María; o una casona medieval en la calle de la Cruz.



